Santoral del 19 de enero
Hoy, 19 de enero, la Iglesia Católica conmemora a los siguientes santos y beatos:
San Mario, Santa Marta, Audifax y Ábaco: Una familia de origen persa que viajó a Roma para venerar las tumbas de los apóstoles y terminó sufriendo el martirio por socorrer a los cristianos perseguidos.
San Canuto (Canuto IV de Dinamarca): Rey de Dinamarca y mártir, recordado por su piedad, su lucha por la justicia y su defensa de la Iglesia.
San Macario el Grande (o de Egipto): Un célebre monje y anacoreta, discípulo de San Antonio Abad y uno de los grandes padres del desierto.
San Ponciano: Mártir de los primeros siglos de la Iglesia.
San Arsenio de Corfú: Obispo que destacó por su labor pastoral y cuidado de los pobres.
San Germánico: Joven mártir que murió en tiempos de Marco Aurelio.
SUS VIDAS
1. San Mario, Santa Marta y sus hijos (Audifax y Ábaco)
Esta es una de las historias más conmovedoras del cristianismo primitivo. Eran una familia noble de Persia (actual Irán) que, tras convertirse al cristianismo, decidieron vender sus bienes y peregrinar a Roma para orar ante las tumbas de San Pedro y San Pablo.
Su labor: En Roma, durante la persecución de Claudio II, se dedicaron a visitar a los cristianos en las cárceles, llevarles comida y, lo más arriesgado, recoger los cuerpos de los mártires para darles sepultura cristiana.
Su martirio: Fueron descubiertos y arrestados. Al negarse a adorar a los ídolos, sufrieron distintos tormentos. Mario y sus hijos fueron decapitados en la Vía Cornelia, mientras que Marta fue ahogada en un estanque. Son un símbolo de la unidad familiar en la fe.
2. San Canuto de Dinamarca (c. 1040-1086)
Fue el primer santo de Dinamarca y uno de sus reyes más importantes. Se propuso cristianizar profundamente su reino y proteger a la Iglesia.
Justicia social: Estableció leyes para proteger a los huérfanos, las viudas y los extranjeros. Sin embargo, su decisión de imponer el diezmo (un impuesto para sostener a la Iglesia y a los pobres) provocó una rebelión de los nobles.
Muerte ante el altar: Mientras los rebeldes asediaban la iglesia de San Albano en Odense, Canuto se preparó para la muerte confesándose y comulgando. Fue asesinado por una lanza mientras rezaba de rodillas frente al altar.
3. San Macario el Grande (c. 300-391)
Conocido como el "Lámpara del Desierto", fue discípulo de San Antonio Abad y vivió gran parte de su vida en el desierto de Escitia (Egipto).
Sabiduría espiritual: Se decía que tenía tal grado de santidad que Dios le otorgaba visiones. Es famoso por sus "Homilías Espirituales", que aún hoy son estudiadas por su profundidad sobre la oración.
Anécdota: Una vez encontró una calavera en el desierto y, al tocarla con su bastón, esta le habló (en una visión) agradeciéndole sus oraciones, pues incluso los que estaban en el "lugar de castigo" sentían un poco de alivio cuando Macario rogaba por ellos.
4. San Germánico (m. c. 156)
Fue un joven mártir que murió en Esmirna (actual Turquía). Su historia es impresionante por su valentía física.
En la arena: Durante los juegos, fue arrojado a las fieras. Cuando el procónsul intentó convencerlo de que se retractara debido a su juventud, Germánico, para demostrar que no temía a la muerte y que deseaba unirse a Cristo, provocó él mismo a la fiera para que lo atacara rápidamente. Su valor inspiró a muchos otros cristianos, incluyendo al famoso San Policarpo.
5. San Arsenio de Corfú (m. 953)
Es el patrón de la isla griega de Corfú. Fue un obispo ejemplar, conocido por su gran cultura y su amor por los más humildes.
Protector: Defendió a su pueblo durante las invasiones y trabajó incansablemente para mejorar las condiciones de vida de los pobres. Sus reliquias todavía se veneran con gran devoción en la catedral de Corfú.




No hay comentarios