"Ascender siempre": El Instituto Superior del Profesorado Junín celebró sus 65 años de fe y vocación docente
65° ANIVERSARIO DEL ISPJ. En un emotivo acto que reunió a autoridades, egresados y alumnos, la institución de calle Arias 70 recordó su historia y renovó su compromiso con la formación integral. El legado de Carmen Garay Larrañaga y el Padre Miguel Larrañaga fueron el eje de una celebración que destacó las "huellas imborrables" dejadas en la comunidad.
Este 6 de abril, el Instituto Superior del Profesorado Junín (ISPJ) vivió una jornada cargada de recuerdos y proyecciones al celebrar sus 65 años de vida institucional. El acto central fue un testimonio de la trayectoria de una de las casas de estudios más emblemáticas de la región, marcada por su identidad católica y su excelencia académica.
Un lema que es bandera
La apertura estuvo a cargo de las autoridades del instituto, quienes rescataron el lema fundacional de Carmen Garay Larrañaga: "Ascender siempre, permanecer nunca, descender jamás".
"Ascender siempre para buscar la excelencia; permanecer nunca para no estancarnos y seguir innovando; y descender jamás como promesa firme de no traicionar nuestros valores y la identidad católica que nos define", expresó el director Francisco Dimarco: "Es un honor estar celebrando los 65 años de una historia escrita con fe, vocación y compromiso con la misión de formar no solamente excelentes profesionales sino verdaderas personas al servicio de la comunidad".
"Al mirar el futuro, renovamos nuestro compromiso con la educación y la comunidad. Sigamos caminando juntos construyendo un Instituto que siga siendo luz y guía, Feliz 65 años", destacó en la parte final del mensaje.
Testimonios de vida y gratitud
Uno de los momentos más sensibles fue el discurso de Ana María Ferrara, exalumna de la promoción 1976 y una de las dos representantes legales del establecimiento educativo, quien recordó cómo el instituto fue su puerta de entrada al mundo profesional y personal. "Fue un orgullo ser la primera de mi familia en iniciar un estudio superior. El instituto me dio las herramientas para mi carrera privada, pero sobre todo, me marcó la formación humana y evangélica del Padre Miguel Larrañaga" .
La oradora destacó que el espíritu de los fundadores sigue presente en cada rincón de la dirección y las aulas, subrayando que el ISPJ es un "símbolo en la ciudad" por la incalculable cantidad de profesionales que han pasado por sus pasillos
Reconocimiento oficial
El intendente Juan Fiorini envió una carta de felicitación, leída por la concejal Agostina Larocca (también egresada de la casa), donde resaltó que "no sería posible el desarrollo de una sociedad sin el compromiso y la vocación de quienes forman nuevas generaciones". El jefe comunal renovó su estima por la labor diaria que realiza el establecimiento
Por su parte, María Elisa, en representación de la Jefatura Regional y también egresada del ISPJ, cerró los discursos con palabras que emocionaron a los presentes: "Escuchaba los videos en las redes y todos tienen un hilo conductor: huellas. Estudiar en un instituto católico no es lo mismo; las marcas que dejan profesores como Betty o Marce atraviesan el corazón"
Un futuro con luz propia
La ceremonia concluyó con un llamado a seguir trabajando bajo los mismos valores que dieron origen a la institución hace más de seis décadas. "Sigamos caminando juntos, construyendo un instituto que siga siendo luz y vida para Junín"
Con 65 años de historia, el ISPJ reafirma su lugar como pilar de la educación superior, honrando el pasado pero con la mirada firme en los desafíos de la formación docente actual.
























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