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¡Locura por la Scaloneta!: Junín se tiñó de celeste y blanco para festejar el pase a semifinales

 


PASIÓN EN LAS CALLES DE LA CIUDAD.  Una multitud de juninenses copó la Fuente del Milenio durante la madrugada de este domingo tras el agónico triunfo de Argentina ante Suiza. Banderas, bombos, bengalas de humo y caravanas céntricas le dieron marco a una noche inolvidable que reavivó la ilusión de todo un pueblo.

El pitazo final desató un desahogo contenido y la ciudad de Junín se convirtió en un verdadero hervidero de pasión futbolera. La victoria de la Selección Argentina frente a su par de Suiza, que selló el ansiado pasaporte a las semifinales del torneo, se vivió en las calles locales con una fiesta masiva, emocionante y teñida por completo de celeste y blanco.

El epicentro de los festejos se concentró en los primeros minutos de la madrugada de este domingo. El punto de encuentro obligado para los miles de hinchas fue, como ya es una histórica tradición local, la emblemática Fuente del Milenio, ubicada en la intersección de la avenida San Martín y la calle Sáenz Peña. Allí, una marea humana de todas las edades se congregó para fundirse en abrazos, cánticos y lágrimas de felicidad absoluta.

Una fiesta para todas las edades

Las imágenes captadas durante la jornada reflejan a la perfección el sentimiento de comunidad que despierta la Scaloneta. Desde bebés en brazos abrigados para combatir el frío nocturno hasta abuelos, familias enteras y grupos de jóvenes con camisetas y banderas desplegadas al viento. No faltaron las tradicionales banderas con la leyenda "Elijo Creer" adornadas con motivos populares, los rostros pintados y los estruendosos bombos y trompetas que marcaron el ritmo de la noche.

Uno de los detalles más llamativos de la velada fue el uso de bengalas de humo celeste y blanco que envolvieron la avenida San Martín en una atmósfera mágica, mientras los automovilistas acompañaban la marea peatonal iniciando una ruidosa caravana por los principales sectores del centro de la ciudad. El festejo se extendió hasta altas horas de la madrugada bajo el unísono grito de aliento para el equipo nacional.

Con este nuevo paso firme de la Selección, la ciudad demostró una vez más su incondicional apoyo al conjunto dirigido por Lionel Scaloni, dejando en claro el inmenso orgullo de ser argentinos y alimentando el sueño colectivo de cara al próximo compromiso en semifinales.

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