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Proponen trasladar la capital de la provincia y postulan a Junín como la nueva sede del poder político

 


TRANSFORMACIÓN INSTITUCIONAL Y GEOPOLÍTICA BONAERENSE. El escritor y analista Luis Gotte presentó los fundamentos de su próximo libro, en coautoría con Miguel Saredi. Plantean una profunda reforma normativa para romper la inercia del AMBA y potenciar el desarrollo de las ciudades intermedias del interior.

La necesidad de repensar la estructura política y económica de la provincia de Buenos Aires vuelve al centro del debate. Ell escritor y analista de la historia y el desarrollo provincial, Luis Gotte, expuso los lineamientos de su propuesta para mudar la capital bonaerense fuera de La Plata, un proyecto que profundiza en su próximo libro en coautoría con Miguel Saredi, titulado Junín, capital de los bonaerenses.

Para Gotte, la provincia arrastra un atraso estructural debido a que sigue gobernada por normativas diseñadas a finales del siglo XIX y principios del XX, las cuales no responden a la realidad actual. El analista remarcó que el régimen municipal vigente data de 1880 —creado por el exgobernador Carlos D’Amico cuando la provincia tenía un millón y medio de habitantes— y que la ley legislativa actual responde a reformas de 1935 y 1946, épocas con una demografía infinitamente menor. “Permanecemos con estructuras normativas y políticas propias del siglo XIX y principios del siglo XX. El libro trata de organizar la provincia de Buenos Aires para su ingreso definitivo al siglo XXI”, aseguró.

El rol estratégico de Junín

Al ser consultado sobre los motivos que fundamentan la elección de Junín como la nueva sede administrativa en lugar de otras grandes localidades, Gotte —quien aclaró que es oriundo de Nicanor Otamendi y reside en Mar del Plata— explicó que su análisis surgió tras un exhaustivo recorrido de investigación que incluyó decenas de municipios durante los últimos años.

“Cuando llegué a Junín sentí un impacto profundo que me disparó la mente hacia el futuro. Veía a la ciudad proyectada como el centro de la discusión productiva de la provincia”, rememoró el escritor en diálogo con Canal 10 de Junín. Según su visión, el distrito posee una ubicación geopolítica inmejorable: no pertenece al AMBA pero tampoco se encuentra completamente subsumido en la lógica del interior profundo. Al situarse justo en el límite de ambas realidades, funciona como una suerte de "zona neutral" capaz de romper la histórica rosca política construida entre los intendentes del conurbano y la actual capital.

“La idea de capital no implica trasladar todos los ministerios y dependencias edilicias, sino al gobernador y sus ministros. Hoy el gobierno provincial cuenta con 18 ministerios, lo cual es un despropósito burocrático. Con una estructura eficiente de seis ministerios apoyados en tecnologías se puede gobernar con mucha más agilidad desde Junín”, enfatizó Gotte.


Desconurbanizar para repoblar el interior

El proyecto va más allá de un cambio de código postal para el gobernador; se inserta en un modelo global de descentralización y arraigo. Gotte advirtió con preocupación la crisis demográfica que viven las localidades rurales: “Tenemos 600 pueblos en situación de despoblamiento. Localidades que en los años 40 tenían 5.000 habitantes hoy no llegan a 200. Si logramos que cada uno de esos pueblos recupere una población de 10.000 personas, estaríamos distribuyendo de forma equilibrada a seis millones de bonaerenses que actualmente se encuentran hacinados en el conurbano, donde proliferan miles de villas miseria”.


De la agroexportación primaria a la agro-bio-industria

El andamiaje económico de la propuesta se apoya en dar un salto tecnológico en el sector agropecuario, transitando hacia la agro-bio-industria. El autor ejemplificó el potencial subutilizado citando datos del colectivo Maizar: "Solo del grano de maíz se pueden extraer 4.000 subproductos diferentes, que van desde indumentaria y zapatillas deportivas de marcas internacionales, hasta biogás, pinturas y cosmética".

Gotte apuntó que, si se impulsara la creación de pequeñas y medianas empresas industriales en cada pueblo para procesar estos subproductos junto al acompañamiento técnico del INTA y el INTI, la provincia no solo generaría un valor de exportación estimado en 47.000 millones de dólares, sino que demandaría unos 80.000 puestos de trabajo especializados, superando la figura del peón de campo tradicional por la de técnicos en nuevas tecnologías.

Finalmente, el escritor anticipó que el libro estará disponible en las librerías a partir del mes de agosto, fecha en la que proyectan realizar la presentación oficial de la obra en la ciudad de Junín para abrir formalmente este debate institucional en la región.

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